Beneficios
El torno convencional permite dar forma a piezas cilíndricas con alta precisión, facilitando el corte y el mecanizado de materiales.
El torno y la fresadora son dos de las máquinas más utilizadas en la mecanización de piezas metálicas, estas herramientas sirven para cortar materia prima, sin embargo, cada una de ellas permite cortar la materia prima de una forma diferente. Los tornos producen un giro continuo en el material que se quiere trabajar mientras que la fresadora es una herramienta giratoria que lleva a cabo distintas operaciones de corte.
El torno convencional se utiliza para fabricar ejes, piezas cilíndricas y roscas, siendo fundamental en la producción de componentes automotrices y mecánicos. La fresadora convencional es ideal para realizar cortes en planos, ranuras y contornos, aplicándose en la creación de moldes, matrices y componentes de precisión. Ambas máquinas son esenciales en talleres de fabricación y reparación.
El torno convencional permite dar forma a piezas cilíndricas con alta precisión, facilitando el corte y el mecanizado de materiales.
La fresadora convencional, por su parte, es ideal para realizar cortes complejos y planos, permitiendo trabajar en diferentes ángulos.
En MASON, es una empresa que centra su actividad profesional en el sector de la mecanización industrial especializada. Desde su fundación, ofrecemos a nuestros clientes un servicio de mecanizados con alto nivel de calidad. Ofrecemos un servicio integral de ingeniería, aportando soluciones globales a las necesidades peculiares de cada empresa que ha confiado en nosotros.
El torno convencional funciona girando la pieza de trabajo sobre su eje mientras una herramienta de corte se desplaza en dirección lineal, eliminando material para dar forma a la pieza. En cambio, la fresadora convencional utiliza una herramienta rotativa que se mueve a través de la pieza fija, permitiendo cortes en diferentes ángulos y profundidades.
Las ventajas del torno y fresadora convencionales incluyen su alta precisión en el mecanizado de piezas, lo que asegura un acabado de calidad y ajuste exacto. Además, son versátiles, capaces de trabajar con una variedad de materiales y geometrías.
En el torno y fresadora convencionales, se utilizan principalmente materiales metálicos como acero, aluminio y latón, que son comunes en la fabricación de piezas mecánicas. También se pueden trabajar plásticos ingenieros y compuestos, dependiendo de las aplicaciones específicas.